miércoles, 16 de agosto de 2017

Psicología de la LACTANCIA...


Su recién nacido también se beneficia de la cercanía física de la lactancia materna. Expulsado de un vientre oscuro y cerrado hacia una experiencia abrumadora de luces brillantes, ruidos fuertes y nuevos olores, su bebé necesita sentirse seguro de su presencia física continua.
Al sostenerlo con seguridad en sus brazos y amamantarlo de su cuerpo, le ofrece una sensación de continuidad de una vida antes y después del nacimiento. Al verla a los ojos, su bebé comprende que es amado y protegido y que usted está allí para proveer sus necesidades a medida que se adapta a este nuevo mundo.
Además, la lactancia materna libera hormonas en su cuerpo que promueven los comportamientos maternos. Este lazo emocional es tan vital como el beneficio nutritivo que recibe de usted. Ahora, los científicos nos indican que los niños aprenden mejor en un contexto de cercanía emocional con un adulto. La lactancia materna promueve un vínculo en crecimiento entre ustedes dos que continuará jugando un rol importante en el desarrollo de su bebé durante los siguientes años.
Dra.Marsella Jiménez S
PSICÓLOGA

lunes, 14 de agosto de 2017

VIH y Salud ...


Puntos importantes

  • La salud mental se define como un estado de bienestar general en la que cada individuo reconoce su propio potencial, puede hacerle frente a las situaciones estresantes de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
  • Si usted tiene el VIH, es importante que cuide tanto de su salud física como de su salud mental.
  • Las personas con el VIH tienen tasas más altas de problemas de salud mental que el público en general.
  • Los problemas de salud mental se pueden tratar y las personas con estos tipos de problemas se pueden recuperar.
¿Qué es la salud mental?
La salud mental se define como un estado de bienestar general en la que cada individuo reconoce su propio potencial, puede hacerle frente a las situaciones estresantes de la vida.
La salud mental tiene tres áreas importantes:
  • Bienestar emocional (satisfacción con la vida, felicidad, alegría, paz)
  • Bienestar psicológico (autoaceptación, optimismo, esperanza, propósito en la vida, espiritualidad, autodirección, relaciones positivas)
  • Bienestar social (aceptación social, creer en el potencial de las personas y de la sociedad en su conjunto, autoestima y ser útil para la sociedad, sentido de comunidad)
Si tiene el VIH, es importante que cuide no solo de su salud física sino también de su salud mental.
¿Corren las personas con el VIH el riesgo de experimentar problemas de salud mental?
Cualquier persona puede tener problemas de salud mental. Los problemas de salud mental son comunes...
Sin embargo, las personas con el VIH tienen tasas más altas de problemas de salud mental que el público en general. Las personas con el VIH pueden sentir depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, pensamientos suicidas e insomnio. 
Es importante recordar que los problemas de salud mental se pueden tratar y las personas que los tienen se pueden recuperar.
¿Qué puede afectar de manera negativa la salud mental de una persona?
Las situaciones estresantes, como la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo, las dificultades en la escuela o la exposición a la violencia o al abuso, pueden tener un efecto negativo sobre la salud mental de una persona. Tener una enfermedad o afección médica grave, como la infección por el VIH, puede ser otra fuente importante de estrés que afecta de una manera negativa la salud mental de una persona.
A veces, la infección por el VIH y las infecciones oportunistas relacionadas también pueden afectar directamente el cerebro y el sistema nervioso. Esto puede causar problemas con la memoria, con el pensamiento y con el comportamiento, y puede ser un reto para la salud mental de una persona. Además, algunos medicamentos que se usan para tratar el VIH podrían tener efectos secundarios que afectan la salud mental de una persona.
¿Cuándo necesito ayuda con mi salud mental?
Cuando los sentimientos se vuelven fuertes, no desaparecen o limitan su capacidad para mantenerse sano y llevar a cabo las funciones típicas en su vida, es importante obtener ayuda.
Entre los cambios en su salud mental que podrían indicar que necesita ayuda tenemos:
  • Ya no disfruta de las actividades que por lo general lo hacían feliz
  • Siente una tristeza persistente o sensación de vacío
  • Siente ansiedad o estrés
  • Tiene pensamientos suicidas
Algunas veces, los problemas de salud mental pueden llevarlo al abuso del alcohol o de las drogas. Hable con su médico si está teniendo problemas con el alcohol o las drogas. 
¿Qué debo hacer si necesito ayuda o alguien me dice que necesito ayuda?
Hable con su médico. El médico determinará si alguno de sus medicamentos contra el VIH podría estar afectando su salud mental. También puede ayudarle a encontrar a alguien con experiencia en ayudar a las personas infectadas por el VIH con sus problemas de salud mental. Por ejemplo:
  • Los psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas pueden usar la terapia para ayudarle a enfrentar los retos de la vida y los problemas de salud mental. (Los psiquiatras también pueden recetar medicamentos.)
  • Los administradores de casos pueden ayudarle a encontrar un tratamiento para la salud mental, programas de vivienda y de transporte, refugios de violencia doméstica y guarderías.
Otras maneras de mejorar su salud mental incluyen:
  • Únase a un grupo de apoyo: Un grupo de apoyo es un grupo de personas que se reúnen en un ambiente seguro para proporcionarse apoyo mutuo. Hay grupos de apoyo para la salud mental y grupos de apoyo para el VIH.
  • Meditación: Las investigaciones indican que la meditación puede ayudar a reducir la depresión, la ansiedad y el estrés. Para obtener información adicional sobre la meditación...busque ayuda con relajación. 
  • Mantener hábitos saludables: Hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente y una buena nutrición son importantes maneras de cuidarse a sí mismo y pueden ayudarle cuando se trata de situaciones de estrés.

  • Una vacuna terapéutica contra el VIH es una vacuna diseñada para mejorar la respuesta inmunitaria del cuerpo al VIH en una persona que ya tiene la infección por el VIH.

  • Los investigadores están explorando las vacunas terapéuticas contra el VIH (1) para desacelerar la evolución de la infección por el VIH, (2) para eliminar la necesidad de un tratamiento antirretroviral (TAR) manteniendo al mismo tiempo concentraciones indetectables del VIH y (3) como parte de una estrategia más grande para eliminar el VIH completamente del cuerpo.
  • En las personas con el VIH, la buena nutrición apoya el estado general de salud y ayuda a mantener el sistema inmunitario. La buena nutrición también ayuda a las personas con el VIH a mantener un peso saludable y absorber los medicamentos contra el VIH.
  • Una alimentación saludable incluye una variedad de alimentos nutritivos en las cantidades adecuadas para mantener un peso saludable. Sin embargo, la infección por el VIH y su tratamiento pueden a veces hacer que sea difícil para la persona seguir una alimentación saludable. Por ejemplo, las infecciones relacionadas con el VIH pueden dificultar comer o tragar los alimentos.
  • Los alimentos y el agua pueden estar contaminados con microbios que causan enfermedades. La seguridad alimentaria se refiere a la forma de manejar, preparar y almacenar los alimentos para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos (intoxicación por alimentos).
  • Como el VIH daña el sistema inmunitario, las enfermedades transmitidas por los alimentos tienen más probabilidad de ser más graves y durar más tiempo en las personas con el VIH que en las personas con un sistema inmunitario saludable.
  • Las personas con el VIH debe tomar las siguientes medidas para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos: 
    • Lavarse las manos, lavar los utensilios de cocina y los mesones a menudo mientras preparan los alimentos.
    • Guardar la carne, el pollo, los mariscos y los huevos crudos separados de los alimentos que están listos para comer, como las frutas, las verduras y los panes.
    • Cocinar los alimentos a temperaturas seguras.
    • Refrigerar o congelar los alimentos para evitar que se pudran.



Dra.Marsella Jiménez S
    PSICÓLOGA

domingo, 6 de agosto de 2017

Abuso SEXUAL , a NIÑOS?!!!



Emocionales 
Los indicadores emocionales que presentan los niños abusados son en su gran mayoría inespecíficos y, además, estos niños presentan una mezcla de indicadores. Es frecuente que consulten por síntomas inespecíficos, que muchas veces corresponden a somatizaciones; ésa es su forma de expresarse, ya que no pueden hablar como los adultos quisieran, de manera que la pesquisa es difícil y se logra con el tiempo. 

Los síntomas más frecuentes son culpa, miedo, vergüenza y sentimientos negativos hacia los demás y hacia ellos mismos, que es lo primero que se produce y es una de las grandes razones por la que les cuesta tanto hablar sobre el abuso sexual. Esta sintomatología se presenta tanto en niños pequeños como en adolescentes.
Conductuales 
Entre los indicadores conductuales no específicos se encuentran una serie de conductas que también se dan en niños o jóvenes con otros problemas: déficit atencional, baja del rendimiento escolar y conductas de desadaptación social. Un número importante de niños abusados sexualmente llegan a los servicios psiquiátricos, sea por el abuso o por otras causas. 

Los estudios realizados en adultos víctimas de abuso sexual son dramáticos. Un estudio señala que 70% de las pacientes con trastornos graves de personalidad han sufrido abuso sexual en la infancia. Como la pesquisa es baja cuando es un abuso actual, el daño psicológico que se produce es extenso, porque es acumulativo, ya que tarda varios años reconocerlo. A veces la persona lo cuenta sólo cuando se siente capacitada para hacerlo y eso ocurre cuando ya es adulta.

En el caso de la masturbación, si bien se da bastante en el abuso sexual, no es un indicador específico de éste, ya que también se presenta en trastornos ansiosos. La masturbación del niño o niña que ha sufrido abuso sexual ocurre en un contexto distinto.
Indicadores específicos 
Se considera como indicador específico el relato coherente del abuso por parte del niño, el que generalmente se pesquisa en sesiones que ocupan entre 4 y 10 meses de trabajo. 

El relato es coherente cuando la conducta concuerda con lo que el niño cuenta que sufrió, y además existen indicadores emocionales y conductuales que hacen creíble la ocurrencia del abuso; no es que sea coherente en términos de ilación verbal, como se esperaría encontrar en un adulto. La coherencia del relato está dada siempre por el nivel evolutivo del niño, de manera que es necesario que la determine un evaluador especializado en abuso sexual. 

Otro indicador específico es la presencia de prácticas o conductas sexualizadas que no se esperan a su edad. Lo que se ve con más frecuencia en los casos de abuso sexual son prácticas de coito, en general y con pares durante la niñez, introducción de objetos en la vagina o en el ano, masturbación con objetos, masturbaciones compulsivas, pololeo sexualizado precoz, erotización indiscriminada. 

Esto es muy interesante, porque este tipo de conductas se encuentra en forma recurrente. Un estudio realizado en 1991 por Friederich, el investigador más conocido en este tema, en 800 niños sin sospecha de abuso sexual, coincide exactamente con las conductas más frecuentes de los niños que ingresaron a nuestro centro. La práctica sexuales orales en niños, sobre todo en menores de 12 años, se da en 1,1% de la población normal, realizar coito en 0,4%, y la introducción de objetos en ano o vagina en 0,9%, es decir, es bajísima. Otras conductas sexuales, como masturbación con la mano o tocarse los genitales, son más frecuentes, de modo que no son específicas para la pesquisa de abuso.

Frente a un relato coherente y a una descripción detallada de este tipo de conductas, ese relato es altamente sospechoso de abuso sexual. Cuando los psicólogos o los evaluadores de niños realizan informes en los que se transcriben descripciones de los niños sobre abusos sexuales, lo hacen con este nivel de especificidad.
Investigación del abuso sexual
Es muy amplia y compleja, y para llevarla a cabo en forma eficiente se necesitan algunos elementos indispensables, además de la evaluación psicológica del niño. 

En primer lugar, es necesario que la derivación sea confiable y establezca claramente qué fue lo que llevó al profesional a sospechar que existe abuso, mediante descripciones textuales de lo que ha escuchado u observado, y, en lo posible, por escrito.

Otro elemento indispensable es que exista una buena comunicación entre los profesionales que trabajan en el caso. La gran dificultad de trabajar en este tema es que cuando el profesional se pone en contacto con un abuso, de inmediato entra a formar parte del círculo o red que se teje alrededor de éste, y se lleva el caso para la casa. La única posibilidad de que este trabajo sobreviva es que exista una buena coordinación, de manera que cada profesional pueda realizar adecuadamente la investigación en el área que le corresponda, sea médica, social, legal, psicológica o social, además de otras áreas muy especializadas.

Finalmente, es importante que la investigación sea concluyente, para que se puedan tomar las medidas pertinentes o desechar la sospecha. En algunos casos, la sospecha de abuso se mantiene durante meses sin que se pueda llegar a una conclusión, pero un caso sospechoso no debe cerrarse hasta que el equipo de salud tenga una razón realmente válida para hacerlo.
Evaluación psicológica en casos de sospecha de abuso sexual
La evaluación psicológica se apoya cuatro puntos básicos. El primero es el relato del niño, que muchas veces se entregado por partes, fragmentado, minimizado o en forma incompleta. Este relato se obtiene en 4 a 10 sesiones de trabajo.

Luego viene la evaluación psicológica, que sirve para pesquisar daño emocional. Es importante aclarar que las herramientas tradicionales o pruebas psicológicas con las cuales se evalúa no son instrumentos de pesquisa específicos para el abuso sexual, sino que se utilizan el test de Rorschach, pruebas gráficas y pruebas de personalidad que no son específicamente para pesquisar abuso, pero ayudan en la evaluación.

El tercer aspecto muy importante es que se debe obtener la información necesaria para las medidas legales. Cuando se obtiene el relato de un niño abusado, el profesional debe tener presente que está trabajando en un hecho que conlleva la penalización de un delito, de modo que este relato constituye una evidencia que se puede utilizar en el ámbito legal y, además, en cuarto lugar, que la información obtenida se puede utilizar en el área de reparación terapéutica. La confección de los informes será de utilidad en estos dos sentidos.
Informe de evaluación psicológica 
El informe de evaluación que se entregará al juzgado se realiza mediante un protocolo de entrevista que se debe seguir fielmente para que sea validado. Esto no quiere decir que los jueces necesariamente lo validen, pero se está trabajando en este aspecto, ya que la confección de informes de este tipo es un trabajo pionero en Chile. 

Con respecto al uso de la evaluación psicológica en el tratamiento de reparación, se sabe que el abuso sexual es sumamente traumático desde el punto de vista psicológico, pues deja a los niños muy dañados. Parte de la evaluación tiene que ver con evaluar la capacidad parental del adulto a cargo. La experiencia en el centro indica que para lograr avanzar con el niño se necesita la compañía de un adulto, cualquiera que sea, de hecho, con frecuencia no es ninguna de las personas más cercanas al niño.

Los niños y niñas que son abusados sexualmente no tienen buenas relaciones con sus madres. Con frecuencia el niño está al cuidado de terceras personas; en la práctica, la madre ha delegado el cuidado del niño; hay distancia afectiva entre ambos y la madre no confía ni en lo que dice el niño ni en su conducta, es decir, la relación madre-hijo es de baja calidad. 

Alrededor de 60% a 70% de las madres se ajustan a esta caracterización; tienen una relación de baja calidad con sus hijos e hijas, su capacidad parental no es óptima y en algunos casos la relación está altamente dañada, lo que produce una distancia afectiva que deja al niño o niña más vulnerable al abuso. Otras veces, deteriora esta relación el mismo abusador al iniciar la práctica del abuso; el abusador se da cuenta de que existe un terreno débil, se introduce en él, escinde la relación y abusa al niño.

El tipo de adulto que está a cargo del niño con sospecha de abuso es uno de los motivos de la frustración de los profesionales que trabajan en este campo, los que sufren decepciones y se impacientan cuando el adulto acompañante no coopera, lo que constituye más bien la regla que la excepción. 

Los adultos a cargo de estos niños generalmente son temerosos y tienden a negar o a minimizar el abuso, porque las consecuencias que tiene su reconocimiento en el plano psicológico, social y legal son muy temidas, de modo que no cooperan fácilmente y se muestran desconfiados frente a los profesionales que insisten en investigar lo que para ellos es un problema y que no quisieran mirar. 

Buen número de estos adultos proviene de familias disfuncionales. En un estudio realizado en nuestro centro se encontró violencia en la pareja e historia de abuso sexual en un tercio, por lo menos, de las madres de estos niños. En estudios canadienses se describe que en 40% de las familias en las cuales hay violencia entre los padres hay problemas de maltrato grave en los niños.

Es necesario destacar la conducta que se debe seguir cuando se produce la sospecha de abuso en un niño. En primer lugar, debemos imaginarnos lo difícil que es para el niño hablar del asunto, cuando ya es difícil para los jóvenes hablar con los adultos, más aún de un tema tabú como es la sexualidad. Para que a un niño abusado se le escuche hay que sospechar, en primer lugar, y luego estar dispuesto a ir un poco más allá y averiguar qué pasa. 

Existen prejuicios sociales muy fuertes sobre este problema y es necesario convencerse de que existe para poder pesquisarlo. Hay una especie de mecanismo de negación: “esto es muy feo, prefiero no verlo”, que lleva a las personas a poner en duda su percepción y a desechar la sospecha tempranamente. 

Por otra parte, debemos tomar en cuenta que los niños no van a contar fácilmente este problema, y que sólo 16% de ellos tendría evidencia médica, según consta en el manual de la Asociación Americana de Pediatría. Esto significa que un alto porcentaje de los niños que sufren abuso sexual no tiene evidencia médica, lo que los psicólogos denominamos “evidencia dura”, de manera que queda un amplio rango en el que sólo va a existir evidencia psicológica pesquisable en la evaluación. 

Este problema lo deben abordar y tratar profesionales especializados en el tema dentro de un equipo multidisciplinario, por el bien de los propios profesionales que se ven enfrentados a un problema que no es bienvenido en ninguna instancia ni institución. Así se puede abordar el asunto desde distintos ángulos, aumentando las probabilidades de éxito en la pesquisa.

...y seguimos, sin parar, por nuestros niños!
Dra.Marsella Jiménez S
Psicóloga - Sexóloga 

jueves, 3 de agosto de 2017

VINO con sexo?



Bajo la premisa "de un consumo moderado", el vino puede ser un excelente aliado de la actividad sexual por una sencilla razón. "Está demostrado que es un excelente vasodilatador", es decir mejora la llegada de la sangre a todas las zonas del cuerpo, "lo que sin duda favorece la erección".

Pero el vino no sólo sienta bien a la salud sexual de los hombres. 
En el caso de las mujeres, "se produce un aumento de estrógenos y, por tanto, del deseo sexual".
 "Siempre hay que beber con moderación, los médicos recomiendan, tres copas diarias para los hombres y dos para las mujeres".

¿Blancos, rosados o tintos? 
A la hora de escoger un vino, centrándonos en sus virtudes para la sexualidad,  "Sin duda el vino tinto es el más indicado, ya que posee más beneficios cardiovasculares que el resto y por tanto ofrece una mayor protección del aparato genital". 
Quizá de estas virtudes de nuestros vinos proceda la fama "de buenos amantes que tenemos los chilenos.
 Lo que sí está demostrado "es que en los países consumidores de vino se registran menos infartos de miocardio".
Aunque en una cena romántica no puede faltar una botella de vino tinto, 
los blancos "tampoco hay que despreciarlos, sobre todo para los preámbulos". 

Y es que la cocina puede llegar a ser "un sitio muy erótico", por lo que merece la pena descorchar una botella de blanco "mientras se prepara la cena". 

En cuanto a los rosados, mejor dejarlos para un encuentro con amigos "por su carácter alegre y afrutado". ¿Y si se trata de una cena con la que queremos dar Amor a alguien? Usted decide...


 El poder sexual del vino empieza desde "el mismo momento en que se descorcha la botella". Y es que una cata "está rodeada de adjetivos que pueden aplicarse a los amantes y es un acto semejante a hacer el amor". En ella, como en el sexo, "intervienen todos los sentidos". 

Desde la vista al tacto, "el vino refleja los colores de la pasión, porque coger una copa de vino es como sostener al amante por la cintura".

Dra.Marsella Jiménez S
SEXOLOGA