sábado, 2 de septiembre de 2017

Atrévete a ser FELIZ...



Hay muchas personas que nos harán daño a lo largo de toda nuestra vida. Muchas serán miembros de nuestra familia, otras amigos y otras parejas… Pero, nunca olvides que el hecho de que te dañen es algo que tú permites. Solo en ti reside el poder para ponerle fin a todo esto.

Quizás lo veas como algo difícil, ya que si te hacen daño es porque esas personas tienen una especial importancia en tu vida. Aún así, no lo permitas. Si alguien te hace llorar continuamente, elimínalo de tu vida.
Puede que ahora mismo te sientas triste y que te lamentes por ser tan estúpido y permitir cosas de otras personas que tan solo te están haciendo sufrir. Es normal que te afecte lo que alguien que es importante para ti te haga. El problema es que aceptes que esta situación se repita una y otra vez.

Todos podemos pasar por un mal momento y estar más sensibles, pero cuando una circunstancia se repite una y otra vez es importante hablarlo y, en tal caso, ponerle fin. Nadie merece tus lágrimas, porque nadie debería hacerte llorar. Si lo consiguen de forma repetida empieza a plantearte decirle “adiós” de verdad.

Las personas que conocemos, a las que les hacemos un hueco en nuestra vida, serán personas sanas ¡nunca tóxicas! Estas últimas solo solo nos provocarán dolor y lágrimas, algo de lo que continuamente escapamos ¡por qué permitirlo entonces!

En ocasiones, personas que pueden ser de nuestra familia o nuestra propia pareja nos sorprenden haciéndonos siempre daño. Es doloroso alejarnos de ellas, aunque es necesario abandonarlas por completo. Solo así podremos eliminar esa situación que tanto nos afecta. Quizás hayas descubierto ya ese dolor que te paraliza, que te deja sin respiración, que, de repente, vuelve todo tu mundo del revés. El dolor extremo puede hacer que te vuelvas loco y que nada tenga sentido, que todo de repente se vuelva un caos.

El dolor es algo que todos sentimos, pero que nadie merece que otros le inyecten. Cuando una persona continuamente te está provocando sufrimiento, es necesario que sueltes ese hilo que te ata a ella. Tus lágrimas nunca serán algo que alguien merezca.

Está claro que cuando estás sumergido en una circunstancia tan negativa y complicada todo parece más difícil. Creemos que no será posible superar esto, que todo nos viene demasiado grande y que acabará con nosotros.

Pero… ¿cuántas veces has visto al pasado y te has dado cuenta que aquello que considerabas el fin del mundo no lo era tanto? El dolor nos paraliza porque las emociones nos abordan haciéndonos sentir hasta el extremo. Cuando una vez pasa todo esto, somos conscientes de que la vida sigue y de que podemos con esto y con mucho más.
Una situación negativa provocada por una persona no tendría que marcar tu vida. Por eso es importante que aprendas a despedirte de todas esas personas que lejos de aportar, te quitan energía.

Nuestro miedo a la soledad, dejar nuestra felicidad en manos de los demás, depender de alguien, todo esto solamente tiene un resultado que no es positivo y que estará repleto de tristeza. No lograrás ser feliz si continuas andando por este camino. Es importante que tomemos otro sendero.
El cambio será positivo, decir “Adiós” nos permitirá dejar atrás a todas esas personas que nos han consumido, que nos han hecho daño y que creemos que necesitamos en nuestra vida cuando no es así. No te necesitas más que a ti mismo y si alguien te provoca dolor, no merece formar parte de tu vida. Así que sigue adelante y nunca frenes tus pasos. Porque todas esas personas especiales que un día vuelven tu mundo oscuro, intentarán poner piedras y más piedras en tu camino. Saltar cada una de ellas te hará seguir adelante.


Dra.Marsella Jiménez S.

Psicóloga - Sexóloga

martes, 29 de agosto de 2017

de DUELO.......








El tiempo lo cura todo, depende de lo que hagas con él...



MOMENTOS INICIALES

Todos nosotros en algún momento de nuestra vida experimentaremos


la pérdida de un ser querido.

El duelo, o proceso de recuperación, es un tiempo único y cada persona lo vive de una manera distinta.
En unos primeros momentos es normal sentir confusión, incredulidad, choque;
también es posible que niegues la muerte, los primeros días y semanas puedes sentirte como anestesiado,
o con sentimientos de descreimiento: es muy difícil aceptar al realidad.
Puedes creer que has visto a la persona y estar esperando su regreso. También a veces puedes sentirte descontrolado con acentuados altos y bajos.


Algunos expertos sugieren que esta primera fase tienen una función protectora que nos permite, desde esta sensación de irrealidad, afrontar todo lo que mucho que hay que hacer en estos momentos:
ocuparse del funeral, atender a las visitas, organizar los papeles, ocuparse de los mayores y de los niños etc...




A pesar de que pueda parecerte NO TE ESTAS VOLVIENDO LOCO.


Lo que estás viviendo es absolutamente normal y es importante vivirlo.

SÍNTOMAS FÍSICOS Y EMOCIONALES


Poco a poco, a medida que pasan las semanas la realidad va emergiendo, la pérdida se hace más presente y podemos sentirnos tristes, desesperanzados, solos, culpables, muy enfadados o todo a la vez.
El dolor también se vive físicamente: sentimos un vacío en el estómago, un nudo en la garganta, ardor en el abdomen, el corazón está partido.
Todas estas sensaciones son absolutamente normales
También es normal que no podamos concentrarnos en nada, que seamos incapaces de leer el periódico, que cualquier noticia nos intensifique el dolor.
A pesar de todos estos síntomas es importante recordar que el duelo no
es una enfermedad, y que si experimentamos esas sensaciones es porque estamos vivos, somos humanos y hemos amado. No sentir dolor es una forma de duelo complicado.


Recuerda que es importante descansar, dormir y comer adecuadamente.


Haz ejercicio regularmente: Entretención o deporte es nuestro mejor antidepresivo natural.


DUELO Y ENFADO/ DUELO Y CULPA


Es frecuente en la primera etapa del duelo sentirse muy enfadado. Este enfado es una respuesta natural al sentimiento de pérdida:
podemos sentir resentimiento con la persona que ha fallecido por parecernos que nos ha abandonado, o podemos desplazar nuestro enfado al mundo, a Dios, o a cualquier situación o persona que nos pueda parecer es responsable de lo sucedido.
Culpabilizar a alguien de la muerte de nuestro ser querido es una forma de desplazar el dolor.
También es posible que nos sintamos nosotros culpables de lo sucedido, especialmente si la muerte ha sido traumática, y los " si hubiera…."
y los "¿Por qué?" llenan nuestras noches en forma de obsesiones.
La culpa es una forma de reparación que nos ayuda a sentirnos mejor y a mantenernos en relación con el ser querido.
La búsqueda de respuesta al ¿Por qué? también es natural: creemos que si encontramos una explicación racional eso nos haría sentir mejor.
Es muy difícil aceptar aquello que no tienen significado.
Pero el camino del ¿porqué? no lleva a ninguna parte , a pesar de ello hay que andar un tiempo por él.
Todo lo que estas viviendo forma parte natural del proceso de duelo.
No escondas tus sentimientos ni pensamientos, aprende a compartirlos sin miedo con personas de confianza que sepan escuchar.
Es posible que algunas personas cercanas se aleje y te eviten

Desgraciadamente esto pasa a menudo y se debe a que no saben que decirte ni como apoyarte. A veces es importante hacer tu el primer paso de pedir ayuda, haciéndoles saber que necesitas compartir tu dolor. Escoge bien a las personas a las que vas a acercarte.

Busca a personas que sepan escuchar.


No escondas tus sentimientos , aprende a compartirlos con personas sensibles.
Habla de lo que te ha sucedido.
Poner palabras a tus lagrimas te va a ayudar a mitigar tu dolor y comprenderlo.


EL DOLOR DEL DUELO


Con el tiempo el enfado y la culpa disminuye, ya no ocupan todo el espacio mental y emocional: empezamos abrirnos a la posibilidad de que, cualquiera que fueran las circunstancias de la muerte, lo que queda es el dolor por la ausencia y la añoranza.
En este momento del duelo lo más importante es expresar el afecto, la gratitud por lo vivido.

Recordar lo buenos momentos y también lo malos. Cuando hay asuntos pendientes de relación es muy importante expresarlos: perdonarse a uno mismo y perdonar al otro.

Solo poniendo al ida la relación, resolviendo todo lo que quedó pendiente, podremos llegar a la plena aceptación de la muerte de nuestro ser querido.



Resignarse ante la muerte de un ser querido es una actitud pasiva
donde no se asume ninguna responsabilidad
Aceptar es una actitud activa dónde se asume la responsabilidad,
no de lo que ha sucedido, pero si del proceso de recuperación.



CAMBIOS


Es posible que pienses que tu dolor seria menor si vendieras tu casa y te fueras a vivir lejos, si cambiaras de trabajo, te quedaras embarazada de nuevo enseguida, o entraras en una nueva relación. El impulso de evitar todo lo que nos recuerde la pérdida o sustituir el vacío de la soledad con otras personas o actividades es natural. Ahora bien, estas decisiones tomadas precipitadamente en medio del proceso de pérdida suelen ser equivocadas y conducen a complicaciones.
Piensa en las decisiones que te gustaría tomar, meditalas y espera. Antes de tomar una decisión importante que afecta a tu vida y a la de los que te rodean, debes haber avanzado en tu proceso de recuperación. Nunca ejecutes decisiones importante, cuando estás en emociones intensas.




DUELO/DEPRESIÓN Y DUELO Y MEDICACIÓN *




El duelo y la depresión son dos estados distintos, y aunque comparten algunos síntomas no deben confundirse nunca. El duelo es una reacción natural ante una pérdida, la depresión en una enfermedad que debe ser tratada.

Los síntomas generales de duelo mitigan con el tiempo, en la depresión persisten y a menudo empeoran. La depresión debe ser tratada con antidepresivos que está demostrado son eficaces en esos estados, la medicación en el duelo es inapropiada normalmente y no está demostrado que beneficie el proceso.

Las personas en duelo que tienen niveles muy altos de angustia, agitación o dificultades de sueño, pueden beneficiarse de una medicación de antidepresivos o ansiolíticos siempre prescritos durante un breve tiempo o de forma intermitente.
En el caso que el proceso de duelo se complique, cosa que solo puede determinarse a partir de los 6 meses de la pérdida, en algunos casos debe prescribirse medicación y siempre acompañada de un apoyo terapéutico especializado en duelo.
El problema de tomar antidepresivos cuando no son necesarios es que se está considerando patológica una situación que es normal, quizás incomoda y difícil, pero necesaria y adaptativa. Medicalizar es desresponsabilizar a la persona de la gestión de sus sentimientos fomentando la adopción de una postura pasiva, de rol de enfermo ante la las experiencias difíciles pero naturales de la propia vida.


DUELO Y TRANSFORMACIÓN

Con el paso del tiempo, trabajando y con la ayuda necesaria, veras como el dolor se va mitigando y nuevos sentimientos aparecen.
Aceptar no quiere decir resignarse o no sufrir: siempre les recordaremos con dolor, pero el trabajo del duelo nos permite descubrir que el amor es más fuerte que la muerte.
Después del camino andado, del dolor expresado y con el apoyo recibido en el camino decidimos apostar por la vida: en vez de morir nosotros, como era nuestro impulso al inicio del proceso, decidimos vivir en honor a ellos.
Es decir, nos comprometemos en vivir la vida de tal manera que nuestra tarea sea hacer germinar esa semilla que ellos nos dejaron y hacerla fructificar en nuestras relaciones con los que quedan, en nuestro proyectos en la vida, en nuestros cambios profundos y crecimiento interior.


Seguir queriendo no significa seguir conectado en el dolor y sufrimiento.

Sino desde el amor, el compromiso y la entrega a la vida.

  
Dra .Marsella Jiménez S.
      Psicóloga-Sexóloga

miércoles, 16 de agosto de 2017

Psicología de la LACTANCIA...


Su recién nacido también se beneficia de la cercanía física de la lactancia materna. Expulsado de un vientre oscuro y cerrado hacia una experiencia abrumadora de luces brillantes, ruidos fuertes y nuevos olores, su bebé necesita sentirse seguro de su presencia física continua.
Al sostenerlo con seguridad en sus brazos y amamantarlo de su cuerpo, le ofrece una sensación de continuidad de una vida antes y después del nacimiento. Al verla a los ojos, su bebé comprende que es amado y protegido y que usted está allí para proveer sus necesidades a medida que se adapta a este nuevo mundo.
Además, la lactancia materna libera hormonas en su cuerpo que promueven los comportamientos maternos. Este lazo emocional es tan vital como el beneficio nutritivo que recibe de usted. Ahora, los científicos nos indican que los niños aprenden mejor en un contexto de cercanía emocional con un adulto. La lactancia materna promueve un vínculo en crecimiento entre ustedes dos que continuará jugando un rol importante en el desarrollo de su bebé durante los siguientes años.
Dra.Marsella Jiménez S
PSICÓLOGA

lunes, 14 de agosto de 2017

VIH y Salud ...


Puntos importantes

  • La salud mental se define como un estado de bienestar general en la que cada individuo reconoce su propio potencial, puede hacerle frente a las situaciones estresantes de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
  • Si usted tiene el VIH, es importante que cuide tanto de su salud física como de su salud mental.
  • Las personas con el VIH tienen tasas más altas de problemas de salud mental que el público en general.
  • Los problemas de salud mental se pueden tratar y las personas con estos tipos de problemas se pueden recuperar.
¿Qué es la salud mental?
La salud mental se define como un estado de bienestar general en la que cada individuo reconoce su propio potencial, puede hacerle frente a las situaciones estresantes de la vida.
La salud mental tiene tres áreas importantes:
  • Bienestar emocional (satisfacción con la vida, felicidad, alegría, paz)
  • Bienestar psicológico (autoaceptación, optimismo, esperanza, propósito en la vida, espiritualidad, autodirección, relaciones positivas)
  • Bienestar social (aceptación social, creer en el potencial de las personas y de la sociedad en su conjunto, autoestima y ser útil para la sociedad, sentido de comunidad)
Si tiene el VIH, es importante que cuide no solo de su salud física sino también de su salud mental.
¿Corren las personas con el VIH el riesgo de experimentar problemas de salud mental?
Cualquier persona puede tener problemas de salud mental. Los problemas de salud mental son comunes...
Sin embargo, las personas con el VIH tienen tasas más altas de problemas de salud mental que el público en general. Las personas con el VIH pueden sentir depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, pensamientos suicidas e insomnio. 
Es importante recordar que los problemas de salud mental se pueden tratar y las personas que los tienen se pueden recuperar.
¿Qué puede afectar de manera negativa la salud mental de una persona?
Las situaciones estresantes, como la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo, las dificultades en la escuela o la exposición a la violencia o al abuso, pueden tener un efecto negativo sobre la salud mental de una persona. Tener una enfermedad o afección médica grave, como la infección por el VIH, puede ser otra fuente importante de estrés que afecta de una manera negativa la salud mental de una persona.
A veces, la infección por el VIH y las infecciones oportunistas relacionadas también pueden afectar directamente el cerebro y el sistema nervioso. Esto puede causar problemas con la memoria, con el pensamiento y con el comportamiento, y puede ser un reto para la salud mental de una persona. Además, algunos medicamentos que se usan para tratar el VIH podrían tener efectos secundarios que afectan la salud mental de una persona.
¿Cuándo necesito ayuda con mi salud mental?
Cuando los sentimientos se vuelven fuertes, no desaparecen o limitan su capacidad para mantenerse sano y llevar a cabo las funciones típicas en su vida, es importante obtener ayuda.
Entre los cambios en su salud mental que podrían indicar que necesita ayuda tenemos:
  • Ya no disfruta de las actividades que por lo general lo hacían feliz
  • Siente una tristeza persistente o sensación de vacío
  • Siente ansiedad o estrés
  • Tiene pensamientos suicidas
Algunas veces, los problemas de salud mental pueden llevarlo al abuso del alcohol o de las drogas. Hable con su médico si está teniendo problemas con el alcohol o las drogas. 
¿Qué debo hacer si necesito ayuda o alguien me dice que necesito ayuda?
Hable con su médico. El médico determinará si alguno de sus medicamentos contra el VIH podría estar afectando su salud mental. También puede ayudarle a encontrar a alguien con experiencia en ayudar a las personas infectadas por el VIH con sus problemas de salud mental. Por ejemplo:
  • Los psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas pueden usar la terapia para ayudarle a enfrentar los retos de la vida y los problemas de salud mental. (Los psiquiatras también pueden recetar medicamentos.)
  • Los administradores de casos pueden ayudarle a encontrar un tratamiento para la salud mental, programas de vivienda y de transporte, refugios de violencia doméstica y guarderías.
Otras maneras de mejorar su salud mental incluyen:
  • Únase a un grupo de apoyo: Un grupo de apoyo es un grupo de personas que se reúnen en un ambiente seguro para proporcionarse apoyo mutuo. Hay grupos de apoyo para la salud mental y grupos de apoyo para el VIH.
  • Meditación: Las investigaciones indican que la meditación puede ayudar a reducir la depresión, la ansiedad y el estrés. Para obtener información adicional sobre la meditación...busque ayuda con relajación. 
  • Mantener hábitos saludables: Hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente y una buena nutrición son importantes maneras de cuidarse a sí mismo y pueden ayudarle cuando se trata de situaciones de estrés.

  • Una vacuna terapéutica contra el VIH es una vacuna diseñada para mejorar la respuesta inmunitaria del cuerpo al VIH en una persona que ya tiene la infección por el VIH.

  • Los investigadores están explorando las vacunas terapéuticas contra el VIH (1) para desacelerar la evolución de la infección por el VIH, (2) para eliminar la necesidad de un tratamiento antirretroviral (TAR) manteniendo al mismo tiempo concentraciones indetectables del VIH y (3) como parte de una estrategia más grande para eliminar el VIH completamente del cuerpo.
  • En las personas con el VIH, la buena nutrición apoya el estado general de salud y ayuda a mantener el sistema inmunitario. La buena nutrición también ayuda a las personas con el VIH a mantener un peso saludable y absorber los medicamentos contra el VIH.
  • Una alimentación saludable incluye una variedad de alimentos nutritivos en las cantidades adecuadas para mantener un peso saludable. Sin embargo, la infección por el VIH y su tratamiento pueden a veces hacer que sea difícil para la persona seguir una alimentación saludable. Por ejemplo, las infecciones relacionadas con el VIH pueden dificultar comer o tragar los alimentos.
  • Los alimentos y el agua pueden estar contaminados con microbios que causan enfermedades. La seguridad alimentaria se refiere a la forma de manejar, preparar y almacenar los alimentos para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos (intoxicación por alimentos).
  • Como el VIH daña el sistema inmunitario, las enfermedades transmitidas por los alimentos tienen más probabilidad de ser más graves y durar más tiempo en las personas con el VIH que en las personas con un sistema inmunitario saludable.
  • Las personas con el VIH debe tomar las siguientes medidas para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos: 
    • Lavarse las manos, lavar los utensilios de cocina y los mesones a menudo mientras preparan los alimentos.
    • Guardar la carne, el pollo, los mariscos y los huevos crudos separados de los alimentos que están listos para comer, como las frutas, las verduras y los panes.
    • Cocinar los alimentos a temperaturas seguras.
    • Refrigerar o congelar los alimentos para evitar que se pudran.



Dra.Marsella Jiménez S
    PSICÓLOGA