domingo, 29 de abril de 2018

COMPARTE CONMIGO... EGV




TUS SUEÑOS,

PARA QUE PUEDA AYUDARTE A ALCANZARLOS;

TUS ÉXITOS,

PORQUE TAMBIÉN SE HARÁN MÍOS;

TUS PREOCUPACIONES,

PARA QUE TU CARGA SE HAGA MENOS PESADA;

TUS TEMORES,

PORQUE INTENTARÉ QUE DISMINUYAN AL HABLARLOS;

TUS DESILUSIONES Y TU IRA:

PODRÍA LUCHAR POR TI CONTRA CUALQUIERA;

TUS ALEGRÍAS,

PORQUE NADA TUYO ME ES AJENO;

TU CANSANCIO,

PARA QUE TE PRESTE MIS FUERZAS;

TUS DESAFÍOS,

PARA QUE ALISTE TUS ARMAS.


COMPARTE CONMIGO TU CAMINO.


AME

lunes, 19 de febrero de 2018

Controlate!



Es la capacidad de dar tu opinión y no dejarte controlar ni manipular por los demás.


Todo esto sin utilizar palabras hirientes ni buscando culpables, sino desde la conciliación, el buen entendimiento y poniendo la resolución como principio básico.

A la vez siendo firmes y no permitir que se abuse de nuestra buena voluntad.


Un carácter descontrolado nos va a perjudicar más que beneficiar.

Te animo pues a que dejes atrás la excusa de: "es que soy así", y hagas un pequeño esfuerzo para comenzar a controlar tu carácter, ya que al final el único perjudicado a causa de ese descontrol eres tú.


Aprende en este artículo unas claves que te van a ayudar a mantener tu carácter bajo control.


Cuenta hasta diez antes de explotar y vuelve a pensar en frío.


Normalmente cuando el carácter explota, es un efecto reactivo automático.

No hay que pensar, algo sucede y sobre la marcha nuestra sangre comienza a hervir y explotamos.

Lo que te propongo es que cuentes a diez en ese momento y respires hondo.


Cuando hayas hecho eso, comienza a reflexionar sobre lo que es mejor para ti, lo que más te conviene.

Normalmente una explosión de carácter provoca unos efectos negativos y devastadores sobre las demás personas.


Si las posibilidades de solución ya eran bajas inicialmente, con la explosión no sólo no lo arreglaremos sino que en la mayoría de los casos empeoramos la situación.

En estos momentos debes de relegar el tener la razón por debajo de solucionar el caso que tienes entre manos.



Entrenamiento

Muchos me preguntan a diario. Pero ¿cómo controlo mi carácter?, es muy difícil, yo soy así.

La respuesta es entrenamiento.


Todos los músculos de nuestro cuerpo necesitan ejercitarse, y nos olvidamos de que el cerebro también es un músculo. Y que el primer día no podemos hacer un triple salto mortal, pero con un entrenamiento frecuente, podremos lograr maravillas.


Inténtalo una y otra vez, aunque no lo consigas muchas veces.

Vuelve a intentarlo cada vez, reflexiona que es lo que falló la última vez y vuelve a intentarlo corrigiendo las carencias que observes.


Es muy importante no desfallecer en este paso.

Nada en esta vida se aprende sin práctica, práctica y práctica.



Utiliza las influencias externas



Tenemos muchísimos mecanismos a mano que nos pueden ayudar tanto a controlar nuestro carácter como a cambiar estados de ánimo que no nos satisfacen, o a conseguir un estado de ánimo deseado.



Por ejemplo la música es uno de los mecanismos más efectivos para conseguir estados de ánimo, podemos relajarnos, sentirnos con energías, ponernos nerviosos, llorar o con ganas de comernos el mundo.



Una buena Película puede hacerte cambiar el humor.




Dra.Marsella Jiménez S.
           Psicóloga

lunes, 12 de febrero de 2018

Has creído en mí... E.G.V




...Incluso más que yo misma.
Sin embargo ,esta convicción tuya ha sido
mi más sólido apoyo,
la fuente de energía a la que acudo
cuando mis fuerzas comienzan a fallar.

Nadie confió tanto
como tú lo haces,
y jamás te lo agradeceré bastante.


Sin ti...cada acto de mi vida
perdería sentido,
me dejaría ir ala deriva,sin
rumbo ni puerto,
porque,aunque no te hago resposable
de mis sueños,eres la razón de cada uno...

Sin ti,qué haría con el futuro,
con los días uno a uno por venir,
con mi mirada atrás y mis recuerdos...

Sin que me escuches,
te digo en voz baja:
por favor ,quedate a mi lado,
no te vayas nunca Peludito!


AME

miércoles, 7 de febrero de 2018

Grabado...



Mi cuerpo desnudo comienza a avanzar hacia la orilla. 
Puedo sentir el frío del agua en mis pies y la brisa del mar a mí alrededor. 
El aire ya no me ahoga.
Escucho mi respiración y noto como se van llenando poco a poco mis pulmones.
Mi corazón vuelve a latir a medida que me voy sumergiendo más y más.

Poco a poco me voy adentrando en el océano hasta que el agua cubre todo mi cuerpo desde los pies hasta el cuello.

Miro hacia arriba y puedo ver como se esconde la luna y va dejando paso a los rayos del sol que se asoman entre las nubes.

El agua del mar antes opaca e incierta ahora es transparente y la luz me muestra con claridad la belleza de todo cuanto hay a mi alrededor.

Cierro los ojos y siento el calor sobre mi rostro.


Me paro unos instantes y grabo esta imagen en mi mente,
 por si algún día mi corazón se volviera a perder en la oscuridad de la noche.