jueves, 30 de julio de 2009

Cuando...



...Cuando te comprometes profundamente con lo que estás haciendo,

cuando tus acciones son gratas para ti y, al mismo tiempo

útiles para otros.


Cuando no te cansas en buscar la dulce satisfación de tu Vida y

de tu Trabajo,estás haciendo aquello para lo que naciste.



Cuando me acerco a alguien que necesita ayuda,

encuentro fuerzas en la certidumbre de que puedo recurrir

a algo mas grande que yo.



Puedes llamarlo Dios, Espíritu, Energía, Conciencia, Amor.



Yo lo llamo DIOS.



Y percibiéndolo con intensidad, me siento capaz de hacer las cosas

simples que realmente cuentan.





MARSELLA.




lunes, 27 de julio de 2009

MIS MOMENTOS...


Ser simplemente mujer
es ser hoja al viento
es búsqueda perpetua y verso
es un pétalo de flor caído sobre la mesa
un atardecer de lluvia y manos inquietas
una gota de agua que filtra de una roca
el perfume que se desprende de un balcón
de geranios y rosas
es ser raíz buscando
la humedad para mantener la copa

Ser simplemente mujer
es ser tierra y semilla
es ser árbol y rama
ser eternamente niña
en el fondo del alma
es ser hija y madre
amiga, hermana
novia, esposa
alegría y lágrima

Ser simplemente mujer
es ser arco iris y estrella
desayuno caliente por las mañanas
y por las noches espera
es ser bálsamo y consuelo
carne enredada al hueso
perfumada de almizcle y amor eterno


PALOMA




viernes, 24 de julio de 2009

favor...ayudemos a quienes ABUSAN DE SUS HIJOS!INOCENTES.


Como profesional de salud mental he identificado varios tipos de trastornos de la personalidad, cada uno de ellos con su propio patrón de conductas, emocionalidad y síntomas.


No obstante, personalmente he observado que todos los individuos que sufren trastornos de la personalidad que comprenden la Categoría B, tienen características esenciales que forman la base de cada trastorno de personalidad específico.

Algunas de esas características esenciales son las siguientes:

Egocentrismo Con frecuencia oímos la frase "Se trata de mí". Cuando tomamos decisiones, las personas saludables tienen en cuenta las necesidades y los problemas de los demás, al igual que los propios.

Una persona con un trastorno de la personalidad sólo piensa en sus propias necesidades y preocupaciones. Pueden utilizar el dinero para cubrir las necesidades de su familia con el mero fin de satisfacer sus propios propósitos. En la mayoría de los casos, si una persona con un trastorno de la personalidad se comunica con nosotros, establece ese contacto para satisfacer SUS propósitos, no los nuestros.

Renuncia a aceptar la responsabilidad personal por su conducta Las personas con un trastorno de la personalidad casi nunca aceptan su responsabilidad personal de sus conductas. Estas personas culpan a los demás, recurren a excusas, alegan malos entendidos y luego se describen como las víctimas de una situación en sí. Aquellos individuos que abusan físicamente de otros, de hecho, culpan a las víctimas del abuso o el ataque. A menudo, las víctimas oyen cosas como: "¡Ha sido tu culpa! ¿Por qué me has hecho enfadar?" Este aspecto de los trastornos de la personalidad resulta muy dañino, especialmente cuando quien padece el trastorno de la personalidad es uno de los padres.


Ellos culpan a sus hijos por sus conductas abusivas, de descuido (negligencia o abandono) o disfuncionales. Se les dice a los niños que ellos son responsables por los berrinches, el consumo de alcohol o sustancias tóxicas, la falta de empleo, la pobreza, la infelicidad, (etc.) de los padres.

Durante un divorcio, el padre que sufre un trastorno de la personalidad, con frecuencia culpa a sus hijos. Auto-justificación Las personas con un trastorno de la personalidad no piensan, ni razonan, ni sienten o se comportan con normalidad. Sin embargo, habitualmente justifican TODAS sus conductas. A menudo, su justificación proviene de la idea de que han sido víctimas de la sociedad o de otras personas y, por consiguiente, eso justifica sus conductas manipuladoras, controladoras, delictivas o abusivas.


Una persona con un trastorno de la personalidad se enorgullece en ser capaz de "hacer lo que tiene que hacer" para satisfacer sus demandas y sus necesidades. Posee escasos límites personales o sociales y, en los casos más severos, no se siente obligada por la ley y no duda en participar en actividades delictivas, si fuera necesario. El lema de una persona con un trastorno de la personalidad es: "el fin justifica los medios". La moral circunstancial crea conductas bastante extremas y muchas personas que padecen un trastorno de la personalidad, no dudan en lastimarse a sí mismas o a los demás, con tal de satisfacer sus necesidades. Aquellas acciones que frecuentemente se perciben como manipuladoras son las herramientas del oficio de una persona que padece un trastorno de la personalidad, e incluyen la mentira, la deshonestidad, las estafas, la intimidación, las confabulaciones y las actuaciones.


Muchas personas con trastornos de la personalidad son verdaderos "camaleones sociales" y luego de evaluar a una víctima o pareja potencial, modifican su presentación para que resulte más eficaz.


Narcisismo y vidas fútiles Los trastornos de la personalidad tienen una fuerte influencia sobre el estilo de vida del individuo. Con frecuencia, las personas con los trastornos de la personalidad de la Categoría B llevan una doble vida - una "vida real" y una vida imaginaria que presentan a los demás y que está plagada de excusas, verdades a medias, engaños, decepciones y estafas, mentiras, fantasías e historias preparadas con un propósito específico.


Uno de los principales hallazgos dentro de los trastornos de la personalidad ha sido una vida fútil - esto da cuenta de un talento y un potencial increíbles, pero una vida muy pobre por lo que refiere al éxito social u ocupacional.


Es una vida llena de excusas y engaños. Los "perdedores o fracasados", narcisistas y antisociales, a menudo prometen cruceros románticos que nunca se concretan, o tienen alguna razón por la cuál su pareja necesita colocar a su nombre el automóvil que compró. Sus vidas suelen estar acompañadas de irresponsabilidad económica, desempleo crónico, problemas legales y situaciones de vida inestables dentro de su comunidad. Sus conductas, por lo general, agotan emocionalmente a quienes les rodean - algo que las personas con un trastorno de la personalidad explican con la frase: "Mi familia y yo no nos llevamos bien". Podemos estar seguros que, sin importar el tipo de situación que esté presente en la "vida real" de una persona con un trastorno de la personalidad, siempre habrá una excusa que la justifique. Disturbio social Nunca existe una relación tranquila, pacifica o estable cuando nos vinculamos con aquellas personas que sufren algún trastorno de la personalidad de la Categoría B. Su necesidad imperiosa de ser el centro de atención y controlar a todos los que le rodean aseguran un estado de drama, agitación, discordia y angustia, casi permanentes. Un individuo con un trastorno de la personalidad crea dramas y alborotos en casi todas las circunstancias sociales. Los días festivos, las reuniones familiares, las salidas dentro de la comunidad, los viajes y hasta las compras son convertidos, frecuentemente, en una pesadilla social. Las personas con un trastorno de la personalidad también generan disturbios en su sistema familiar.


Son el centro de enemistades, rencores, malos sentimientos, celos y diversos problemas. Si usted tiene un familiar al que le disgusta ver llegar a una reunión o una cena familiar - probablemente esa persona tenga un trastorno de la personalidad. La manipulación como una forma de vida Para satisfacer nuestras necesidades emocionales, sociales y personales cotidianas, las personas saludables contamos con una diversidad de estrategias que empleamos como: tomar acción personal, solicitar algo a alguien con cortesía, hacer tratos, ser honestos, etc.


Las personas sanas también usan la manipulación como una de sus muchas habilidades sociales - como comprarle a alguien un presente para que se sienta mejor, hacer comentarios o dar indicios de que se desea algo, etc. En el caso de las personas con un trastorno de la personalidad, a pesar de las diversas estrategias sociales disponibles, la manipulación es su método preferido para obtener lo que desean o necesitan. Las manipulaciones de una persona que padece un trastorno de la personalidad - combinadas con sus emociones superficiales, su sentido del derecho y su egocentrismo - pueden ser extremas. Para lograr sus metas y objetivos, las personas con una personalidad antisocial suelen amenazar, acosar, intimidar y atacar a quiénes les rodean.


Las personas histriónicas pueden crear situaciones dramáticas, amenazar con dañarse a sí mismas o causar un escándalo social.


Las personalidades narcisistas pueden enviar a la policía o una ambulancia a su hogar si usted no responde a sus llamadas telefónicas, utilizando el pretexto de que estaban preocupadas por usted. Su verdadero objetivo es el de asegurarle que sus llamadas telefónicas DEBEN ser respondidas o pagará las consecuencias. Las personalidades limítrofes o "borderline" pueden dañarse a sí mismas en su presencia. En una relación con una persona que sufre un trastorno de la personalidad nos enfrentamos constantemente con una colección de patrones o esquemas, situaciones, manipulaciones e interacciones que tienen un propósito subliminal… su propósito personal. La brecha entre lo que se dice y lo que se hace Conocemos a las personas a través de dos demostraciones de su personalidad - lo que dicen y lo que hacen.


Una persona honesta tiene charlas, conversaciones o hace promesas que coinciden con sus conductas casi el 100% de las veces. Si le pide dinero prestado y le asegura que le devolverá el dinero el viernes, y luego se lo devuelve el día viernes, usted está frente a una persona honesta.


Conforme observamos estas coincidencias con frecuencia, podemos entonces confiar más en esa persona en el futuro. Cuanto más grande sea la brecha entre lo que una persona dice o promete y lo que esa persona hace, mayores son las posibilidades de considerar a esa persona como deshonesta, no confiable, irresponsable, etc. Debido a las emociones superficiales y la moral circunstancial, que se observan con frecuencia en las personas con un trastorno de la personalidad, la brecha entre lo que ellas dicen y hacen puede ser muy grande. Las personas con un trastorno de la personalidad suelen asegurar a sus cónyuges que los aman, mientras mantienen una relación extramatrimonial al mismo tiempo; pueden pedir dinero prestado sin intención de devolverlo; prometer cualquier cosa sin intención de cumplir sus promesas; y asegurarle que son sus amigos, mientras se dedican a divulgar rumores maliciosos acerca de su persona.


Como regla: juzgue a una persona por su conducta, más que por lo que dice o promete.


Padres disfuncionales Normalmente, algunas personas con un trastorno de la personalidad suelen ser padres. No obstante, suelen ser padres disfuncionales. Los padres que sufren un trastorno de la personalidad a menudo ven a sus hijos como una carga que les impide alcanzar sus metas personales, suelen sentir celos por la atención que reciben sus hijos, suelen competir con sus hijos mayores y, con frecuencia, intentan satisfacer sus metas personales a través de sus hijos. Los padres con un trastorno de la personalidad controlan a sus hijos a través de la manipulación, preocupándose muy poco acerca de cómo su método de crianza influirá, posteriormente, en la vida y en la personalidad de sus hijos.


Los padres que sufren un trastorno de la personalidad suelen ser hipercríticos, dejando al niño con el sentimiento de que es incompetente o que no tiene valor como persona, que no merece nada. En casos extremos, los padres antisociales comenten delitos como descuidar, abusar o explotar a sus hijos y, por lo general, les enseñan a convertirse en delincuentes. Los padres delincuentes a menudo usan a sus hijos para robar o transportar drogas con el fin de evadir cargos penales como adultos, permitiendo que los niños enfrenten los cargos legales. Los cónyuges con un trastorno de la personalidad suelen tener celos de la atención que su pareja les brinda a los niños en el hogar y, con frecuencia, los niños son el blanco de abusos verbales debido a sus celos. El narcisismo y las emociones superficiales de un padre con un trastorno de la personalidad dejan a los niños sintiéndose no amados, no queridos, no merecedores de nada y no apreciados.


CUIDEMOS A NUESTROS NIÑOS...E HIJOS!


Dra.Marsella Jiménez S.

Psicóloga




martes, 21 de julio de 2009

AMOR de PADRES!



He pasado parte de los últimos dias pensando en el...

AMOR DE LOS PADRES.


*esta es la historia de una Madre y un niño,

el niño cuando nació su madre sintio tal alegria de tenerlo en sus brazos

que no encontraba palabras para explicar al mundo tanta felicidad

,a sus 02 añitos el niño le hace una pregunta a su madre :

- tu siempre estaras junto a mi ? y la mamá le dice por supuesto mi amor eres la razón mas grande en mi vida por la que existo ,

al cumplir casi los 15 el niño le viene una enfermedad al corazón ,

y no habia cura , solo se salvaria si le

donaban un corazón

y cerca al dia de su cumpleaños aparecio un donante anónimo

el cual le dono su corazón sin pensarlo,

al llegar a su casa el fue directo a su cuarto y se encontro con una carta en su escritorio y la leyo y decia:

hijo mio estoy muy feliz ,

de que tu estes feliz siempre estaré en tu corazón

para cuidarte y protegerte

aunque no este en vida para sacarte a pasear o ver cuando entras a la universidad ,

pero quiero decirte que nunca te dejare y hoy te lo demostré hijo mio

te amo siempre recuerdame


pd :Una madre ó un padre darán la vida por sus hijos(as)

son lo mas preciado .



Marsella