martes, 30 de septiembre de 2008

LO VERDADERO!





Aceptando la función del entendimiento de componer y dividir, ¿cabe admitir también que la verdad está en él?La primera razón de ser "lo verdadero" es estar en la inteligencia.


Ciertamente, como toda realidad es verdadera en cuanto que tiene la forma propia de su naturaleza, es necesario que el entendimiento, en cuanto que conoce, sea verdadero ya que tiene la imagen de lo conocido, que no es otra que la forma del mismo entendimiento en la función de conocer.


Y por eso, la verdad se define como la adecuación que se da entre la inteligencia y el objeto conocido por ella.


De ahí que conocer tal adecuación se equipara a conocer la verdad. Esto no lo conocen de ninguna manera los sentidos corporales; pues aunque la vista, por ejemplo, tenga la imagen de lo visible, sin embargo, no conoce la adecuación existente entre lo visto y lo que capta de él.

Sin embargo, el entendimiento sí puede conocer la adecuación existente entre él y lo conocido.

Pero también es cierto que no la aprehende por conocer de algo "aquello que es", sino cuando juzga que hay adecuación entre la realidad y la forma que de tal realidad aprehende.


Entonces, en primer lugar conoce y dice lo que es verdadero.

Y esto lo hace componiendo y dividiendo; pues en toda proposición, la forma indicada por el predicado o la aplica a alguna cosa concretada en el sujeto, o la separa de ella.


Así parece bien que sea verdadero el sentido al captar algo, o que lo sea el entendimiento conociendo de algo "lo que es"; pero no porque conozca o diga lo verdadero.

Lo mismo cabe decir de frases complejas o simples. De modo que la verdad puede estar en el sentido o en la inteligencia que conoce de algo lo que es, o también se da cuando una cosa es verdadera.


Pero no como está lo conocido en el que lo conoce, lo cual conlleva el nombre de "verdadero"; ya que la perfección de la inteligencia es lo verdadero en cuanto conocido.


Por lo tanto, hablando con más propiedad, digo que la verdad está en el entendimiento quien integra y divide y no está en el sentido o en el entendimiento que conoce de algo solo "lo que es".



Ps.Marsella Jiménez S.

lunes, 29 de septiembre de 2008

EL AMOR...






La condición fundamental para el logro del amor verdadero

es la superación del propio narcisismo,

que experimenta como real sólo lo que existe en el propio interior

y lo externo se considera sólo desde el punto de vista

de su utilidad o peligro para el si mismo.

Conviene no saberlo todo de quienes amamos, y también no contar todo de nosotros mismos; dejar un espacio para la sorpresa y el asombro donde cada uno puede ser como quiere.


Hay un nivel de intimidad personal que no debería ser descubierto nunca y permanecer siempre en secreto, porque cuando exteriorizamos toda nuestra interioridad, nos quedamos vacíos.


Es necesario conservar algo, lo más íntimo que nadie tiene el derecho de conocer.
Pregonar todo de nosotros mismos no nos hace más honestos,

sólo más vulnerables ,porque nuestra historia no puede ser una condición para el amor.

Las confesiones son descargas que pueden resultar inconvenientes en el amor porque pueden ser incomprendidas.


El otro, ve las cosas vividas por quien no es él, desde afuera, y desea saber pero también teme saber.

Respetar el misterio que es el otro es la parte enigmática que debería tener toda relación para mantener viva la atracción y

para no perder la oportunidad de llegar a sorprender.

Cuando la revelación es total, se pierde el misterio y quedamos huecos y definidos, nos convertimos en un concepto sin el encanto de la incógnita.

El amor que se entiende como descubrimiento sin límites es posesivo porque pretende invadir y apoderarse de la voluntad y la autonomía del otro para manipular.

El polo opuesto del narcisismo es tener la capacidad de ver a la gente tal como es, y poder separar esa imagen de la que forman los propios deseos y temores, porque la preocupación deteriora una pareja, el miedo la va secando y la desconfianza termina por separarla.

Confiar en nosotros mismos es el primer paso para confiar en los demás, porque cuando sospechamos es porque también nosotros somos capaces de provocar esa misma sospecha.

Nuestras actitudes en el amor nos pueden asegurar una relación estable o nuestra imposibilidad de lograr el amor verdadero.

Tratar de conocer a otro es tan imposible como conocernos a nosotros mismos porque todo ser humano va siendo él mismo mientras va existiendo y cualquier cambio lo convierte en una persona diferente.

Ser diferente todos los días es lo que hace a una persona única y

ser y dejar ser en el amor es la clave.


Significa responder a las necesidades del otro de Ser, apoyándolo, sin temor al abandono, respetando su desarrollo y propiciándolo y dándole libertad sin reservas

Sin embargo, no podemos dejar de sentir el deseo de penetrar en el secreto del alma humana, en ese núcleo más profundo que pretende definirla y lograr el poder absoluto.

La única forma de alcanzar el conocimiento total es el acto de amar, porque trasciende el pensamiento y las palabras.

Es una entrega temeraria a la experiencia de la unión.

La entrega es lo único que nos permite conocer al otro profundamente y también es lo que nos da la posibilidad de conocer a su pareja...y es muy importante

"jamás traicionar al que confió en usted!


Ni sacar partido diciendo ;por ejemplo


...se nota que ta han hecho daño!



Ps.Marsella Jiménez S.

sábado, 27 de septiembre de 2008

EMPATIA...




En las ciencias humanas, la empatía designa una actitud hacia el otro caracterizada por un esfuerzo objetivo y racional de comprensión intelectual de los sentimientos de aquel, excluyendo particularmente todo entrañamiento afectivo personal (simpatía, antipatía) y todo juicio moral.


Como tal, es uno de los instrumentos con que ejerce el profesional del Psicoanálisis.

La empatía se diferencia del contagio emocional en que en este último una persona experimenta el mismo estado afectivo que otra sin conservar la distancia que se observa en la empatía.


Las teorías modernas distinguen igualmente la empatía de la simpatía; esta última consiste en comprender los afectos de otra persona, pero comporta una dimensión afectiva suplementaria: mientras que la empatía reposa sobre una capacidad de la imaginación, la simpatía reposa sobre una proximidad afectiva con aquel o aquella que es el objeto de ella.


Algunos investigadores prefieren hablar de empatía cognitiva para insistir sobre el hecho de que la empatía reposa sobre un mecanismo cognitivo neutro sin enlace con la relación que se le supone con la persona que es objeto de ella.

Hay numerosas definiciones propuestas para la empatía, a menudo confundida con la simpatía.


La empatía implica un proceso de comprensión e inspección intelectual que accede a los estados emocionales de los otros, mientras que la simpatía es un comportamiento reflejo, de tipo reactivo.

Se ha observado, por ejemplo, que un determinado tipo de neuronas, las neuronas espejo, se activan solamente cuando el mismo acto que realiza un primate es efectuado por otro que es observado por el primero. De forma análoga, en los humanos se activa la misma área cerebral en el curso de una emoción observando a otra persona en el mismo estado emocional.

Así pues, la empatía describe la capacidad intelectiva de una persona de vivenciar la manera en que siente otra persona; ulteriormente, eso puede llevar a una mejor comprensión de su comportamiento o de su forma de tomar decisiones.


Es la habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás, poniéndose en su lugar, y responder correctamente a sus reacciones emocionales. Como tal es un sentimiento objetivo cuyo desarrollo requiere una cierta clase de inteligencia;caracterizados por el amplio desarrollo de esta capacidad. Los estudios demuestran que esta capacidad suele darse más a menudo en el género femenino de la especie humana, quizá por el hecho biológico de tener hijos y cuidarlos, aunque no es privativa del mismo.

Las personas con empatía son aquellas capaces de escuchar a los demás y entender sus problemas y motivaciones; por eso poseen normalmente mucho reconocimiento social y popularidad, ya que se anticipan a las necesidades antes incluso de que sus acompañantes sean conscientes de ellas y saben identificar y aprovechar las oportunidades comunicativas que les ofrecen otras personas. Esta capacidad se extiende entre especies, permitiendo al empático una mejor interacción con los animales; inversamente, algunos animales poseen también esta capacidad, e incluso empatía entre especies, como el delfín.

Nuevos estudios permiten suponer que existe una relación entre la imitación o simulación del comportamiento y la capacidad de empatizar; incluso en el mundo animal se investiga la capacidad de empatizar como un posible avance en la evolución, al posibilitar relaciones de cooperación o simbiosis. También es frecuente la empatía hacia animales e incluso seres vivos de otras especies.

En el uso común, es la actitud de estar completamente disponible para otra persona, omitiendo la parte de nuestras preocupaciones, sentimientos y pensamientos personales ajenos a ella, para ofrecerle nuestra plena atención. Se trata de ofrecer una relación de calidad, fundada en un escuchar no valorativo, en el cual concentramos la comprensión de los sentimientos y necesidades fundamentales del otro. En profesiones como el trabajo social, la medicina o la enseñanza, donde se requiere mucha empatía, el ejercicio continuado de la misma suele provocar cansancio o desgaste emocional, el síndrome del quemado o síndrome de burn-out.


Numerosos pensadores han tratado sobre la empatía; entre ellos destacan Edith Stein, Sigmund Freud, Carl Rogers o José Antonio Marina.

Hipótesis y suposiciones

Ciertas corrientes de pensamiento psicológico postulan que la
mente humana tiene en común los sentidos y sentimientos, la única diferencia entre dos hombres es el momento en el que se disparan dichos sentimientos, provocando emociones que motivan a actuar.


Que una persona no sienta igual que otra en un momento dado, es por razón educacional, predisposición genética y condición hormonal, que dos individuos tenderán a encauzar los estímulos de una forma u otra. En base a esto, infieren que la empatía es posible en un individuo capaz de razonarse a sí mismo, evaluar sus sentimientos y razonarlos en otras personas de forma que no tienda a justificar sus propios deseos. El deseo sería la unidad de degeneración del pensamiento objetivo, y el grado de exactitud estaría desvirtuado en mayor o menor medida, dependiendo la profundidad del conocimiento de uno mismo, o lo que es lo mismo, de su inteligencia emocional.



Parece ser que la capacidad a empatizar no es solamente importante para la observación de una conducta moral o social, sino paralelamente también para experimentar sentimientos como la envidia, el odio, guerras religiosas, etc.


DATO : Muchas personas que atentan contra su vida ,es porque no reciben empatía ,se rodean de seres agoistas, sin inteligencia emocional donde sus vidas giran en si mismos.

Por eso es importante solicitar ayuda profesional o de alguien que lo escuche sin juzgar.Ponerse en el lugar del otro.


Ps.Marsella Jiménez S.

jueves, 25 de septiembre de 2008

INFIDELIDAD...





La Infidelidad en la Relación de Pareja

La mayoría de las parejas suelen pasar por momentos de crisis en su relación que, en muchos casos, si no se superan, corren el riesgo de caer en la infidelidad.

Veamos por tanto en qué consiste, por qué ocurre y cómo afecta la infidelidad a la relación de pareja.


¿Qué es la infidelidad?

Traición, mentira, engaño son algunas de las palabras empleadas por la persona ofendida. La infidelidad se produce cuando una pareja rompe el compromiso de lealtad sentimental contraído. Es una traición a una promesa hecha por la pareja, una promesa de exclusividad, de amar sólo a esa persona.

No siempre tras la infidelidad se produce una ruptura, algunas parejas consiguen superarlo. Otras rompen con la pareja, no están dispuestas a continuar una relación en la que se ha perdido lo fundamental, la confianza, además de tener el temor de que vuelva a ocurrir.

En ambos casos la infidelidad trae consigo un gran dolor, pérdida de confianza en la pareja, pérdida de autoestima, humillación, impotencia y rencor.

Cuando se produce la infidelidad, pensamos que es por un motivo importante, una situación insostenible dentro de la pareja o por un gran amor. Sin embargo, la mayoría de las veces es por situaciones más banales.

La infidelidad no es cosa de pareja sino de uno mismo, se produce por una falta de autocontrol y por no saber evitar a tiempo situaciones comprometidas.


Causas de la infidelidad


Los motivos por los que alguien puede ser infiel son muy variados, los más frecuentes son:

*
Búsqueda de nuevas experiencias, esto ocurre sobretodo en personas que no han tenido relaciones con otras personas.

* Después de varios años de convivencia se produce el cansancio y el deterioro de algunas parejas que no han puesto los medios para evitarlo y esto junto con el aburrimiento puede conducir a la infidelidad.

* Insatisfacción emocional, esta causa de infidelidad se produce sobre todo en las mujeres en las que el motivo principal es la falta de amor y el abandono afectivo por parte de su pareja.

* En personas inseguras la infidelidad pueden verla como un logro personal.(ego)

* Como venganza a una infidelidad anterior de la pareja.

* En la llamada crisis de los cuarenta, en muchos casos surge la necesidad de sentirse joven y atractivo todavía.

* Falta de valores .


* La soledad en la pareja junto con la atracción física o la afinidad en gustos e inquietudes por otra persona puede desembocar en la infidelidad.

¿Cómo prevenirla?

La mejor manera de prevenir la infidelidad es a través de la comunicación y

de la lucha diaria contra la costumbre y la rutina que hacen que se pierda interés por la relación y por la pareja, y que se produzca un abandono de la vida en común.

Para que una pareja se mantenga unida es fundamental conocerse íntimamente, conocer los gustos, la personalidad y deseos de su pareja. Saber que somos importantes el uno para el otro y
expresar el amor día a día.

Para conseguirlo es necesario un esfuerzo y una dedicación de energías y de tiempo. Para evitar la infidelidad lo mejor es que tu pareja se sienta feliz contigo.

¿Qué suele ocurrir después?

Es cierto que aunque pongas los medios te puedes ver envuelto en una infidelidad. ¿Qué hacer ante esto?

- Si tomas la decisión de seguir adelante hazlo con todas las consecuencias sin reproches ni venganzas, y ten en cuenta que si tu pareja desea regresar contigo es porque tu eres la persona con la que desea estar.

- Si tu decisión ha sido la de abandonarle, no olvides que vas a pasar por unos momentos dolorosos hasta que consigas construir tu vida sin esa persona, te ha hecho sufrir y te ha engañado, pero también la has querido y has compartido una etapa de tu vida, probablemente aún sigues queriéndola aunque ya no desees continuar con esa relación.

- Puede ocurrir que la persona que ha sido infiel no desee retomar la relación, lo que comenzó como una simple "cana al aire" puede desarrollarse y transformarse en algo serio y duradero que desee acabar con la relación anterior.

Conviene aclarar que, aún existe una doble moral respecto a la infidelidad, muy distinta para el hombre que para la mujer. En el caso del hombre es aún vista socialmente como algo inherente a su condición pero en el caso de la mujer esta situación es criticada con mucha más severidad. Por esto las mujeres tienden a sentirse más culpables y son más propensas que los hombres a confesárselo a su pareja.


Es importante destacar que existen personas que con mucho AMOR ,LEALTAD,COMPRENSION Y EXCELENTE VIDA INTIMA ,tengan baja autoestima ,y asi aprovechen cada oportunidad ,sin medir las consecuencias ,como enfermedades fisicas y psicológicas e hijos no deseados.


Y mas grave la manipulacion que deberan tolerar el resto de su vida.Pues una persona que no tiene valores ,no les apareceran un dia temprano en la mañana.


Y hagan un estudio a las leyes de Chile sobre la familia,considerando que los mayores afectados son los "Niños"


Ps.Marsella Jiménez S.


Sexóloga